16 may 2011
la judería esta repleta de turistas cenando, gente sentada en los escalones de la mezquita comiéndose un simple bocadillo de tortilla del santos, o bailando frenéticamente y a carcajada limpia en otro de los lados del monumento, mi bici es conducida por una callejuela a ritmo desigual, con pedaleadas cansadas que tiran sin cesar de las ruedas. Lejos ya de la mezquita, en una calle solitaria y con luz difusa, chica observa a chico que está melancólico sentado en unos escalones de una conocida tienda de esta ciudad, su mirada vagabunda busca algo dentro de un móvil, quizás un mensaje de alguna persona que algún día le hizo sentir lo contrario a lo que hoy siente. Mi bici, abandona su parcela de soledad y avanza al descanso de esta noche.
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