Ultimo dia en Praga, y sigo escribiendo con un teclado raro checo que no me deja poner ni tildes, ni letras de la tierra como es la ene enfada, despues de diez dias pateando Praga, la cuatrienal y los distintos bares checos, despues de interminables horas en la 208 de charla que te charla, ratos en el bar de la calle oppatovika, la pizzeria de la rubia, (si, la del barrio), paseos nocturnos y pocas horas de suegno... me despido de Aida, ese hotel de cuatro estrellas que es mas un albergue de estudiantes, ese hotel que nos parecia una catastrofe y que se ha convertido en nuestra casa, siempre referido como "vamonos al piso" este hotel de poco encanto se ha convertido en nuestro lugar de reunion social por excelencia. Como dije hace unos dias en plena exaltacion de la amistad: estoy teniendo y he tenido experiencias inolvidables y he conocido mas en profundidad a personas fantasticas. Y ya dejando tanto pasteleo, me despido con un:
Hasta luego Praga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario