4 jul 2012

Ese olor...

Entra aquel olor inconfundible por la ventana, recuerdos de un pasado no lejano, olor a sal y mar, a vacaciones, ese olor tan familiar ya, que corre por mis venas, huele a Javier, huele a Caracol, huele a Cadiz, a curso  de dirección con Rocío y Leonor, a noches de guitarreo, de amor... Y con ese olor, del pasado, sumo recuerdos nuevos.

No renovada o lo que viene siendo lo mismo: despedida.

Primark a sido toda una experiencia, he aprendido principalmente que puedes ser despedida o "no renovada" por trabajar bien, por esforzarte, y por intentar saber en todo momento cuales son tus prioridades sin poder llegar nunca y digo nunca a saberlo. La culpa, tener dos trabajos incompatibles, la culpa total, mía, por no saber amoldarme a exigencias incompatibles, y así, de esta manera cruel e ilógica, he sido "no renovada"  o despedida. Por tanto dejo mi querido trabajo de visual a otra que pueda amoldarse mejor que yo, aquella que tiene vértigos y no le importa para nada el orden, la colocación de carteles o vinilos, aquella que no cuida su trabajo y no atiende ante una explicación.  Y a la otra le dejo un "suerte" enorme porque lo va a necesitar.

Y ante esto tengo que decir que estoy contenta, que valgo para mas, que podía perfectamente con el trabajo de visual, y que si hubiese existido coordinación, explicaciones, y ayuda, yo hubiese podido con mi trabajo, no teniendo que ser dependienta y visual a la vez, tan solo visual. Por una vez en mi vida creo en mis posibilidades y me veo totalmente capacitada para ese trabajo. Aunque ellos hayan decidido no verlo o no creerlo.

Me voy  con ganas de más, he aprendido a no valorar tanto el trabajo y a tomarlo menos en serio, si me relajo y bajo mi nivel de  autoexigencia  todo irá mejor.

Porque no hay mal que por bien no venga.

Ciao ciao Primark!

See you soon!.


Y a aquellos que putean sin saber las consecuencias que pueden causar, tengo que decirles que la vida siempre devuelve todo mal realizado.