Primark a sido toda una experiencia, he aprendido principalmente que puedes ser despedida o "no renovada" por trabajar bien, por esforzarte, y por intentar saber en todo momento cuales son tus prioridades sin poder llegar nunca y digo nunca a saberlo. La culpa, tener dos trabajos incompatibles, la culpa total, mía, por no saber amoldarme a exigencias incompatibles, y así, de esta manera cruel e ilógica, he sido "no renovada" o despedida. Por tanto dejo mi querido trabajo de visual a otra que pueda amoldarse mejor que yo, aquella que tiene vértigos y no le importa para nada el orden, la colocación de carteles o vinilos, aquella que no cuida su trabajo y no atiende ante una explicación. Y a la otra le dejo un "suerte" enorme porque lo va a necesitar.
Y ante esto tengo que decir que estoy contenta, que valgo para mas, que podía perfectamente con el trabajo de visual, y que si hubiese existido coordinación, explicaciones, y ayuda, yo hubiese podido con mi trabajo, no teniendo que ser dependienta y visual a la vez, tan solo visual. Por una vez en mi vida creo en mis posibilidades y me veo totalmente capacitada para ese trabajo. Aunque ellos hayan decidido no verlo o no creerlo.
Me voy con ganas de más, he aprendido a no valorar tanto el trabajo y a tomarlo menos en serio, si me relajo y bajo mi nivel de autoexigencia todo irá mejor.
Porque no hay mal que por bien no venga.
Ciao ciao Primark!
See you soon!.
Y a aquellos que putean sin saber las consecuencias que pueden causar, tengo que decirles que la vida siempre devuelve todo mal realizado.
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