Ha llegado el final de este viaje que comenzó con tantas dudas, debo regresar y continuar mi vida tal cual la deje, mi trabajo, mi carrera, mis amigos me esperan... Regreso con una maleta llena, recuerdo de dos meses de estancia aquí, fotos en el ordenador que son la evidencia de lo vivido, notas, folletos, papeles que en un futuro al verlos me conducirán a recuerdos, recuerdos que ahora sin previo aviso me vienen a la mente y me hacen sonreír.
En esta vida he sido Anna, he sido caracol y he sido pirata, llevando la vida tal cual, día a día... ahora esta pirata que camina sola por las calles saludando a gente conocida en una ciudad desconocida, dice adiós a la casa, a los mecánicos y a tarzán, a la iglesia que siempre celebra bodas, a esas campanadas puntuales de la catedral, los gritos de los niños del colegio de enfrente, las voces de la abuela a la hija y de la hija a la hija que es la nieta, adiós a ese problema de la vecina de enfrente que siempre llora por las mañanas por culpa de un marido inepto, a la música indígena, a los paseos hasta el carrefour para comprar mantequilla, leche, pan... me duele decirle adiós a las carreras por la casa pirata gritandole a "smaily" para que no me de pellizcos, a sus bromas, a sus risas, a su "cazón en adobo" o "puerto rico", a sus charlas y abrazos por la mañana, mas me duele decirle adiós a Él, que ha sido como un hermano todo este tiempo.
Tendré que decirle adiós a las calles del pópulo, a sus bares, y a sus gentes, a la caleta, al balneario, a la puesta de sol que me acoge por la tarde cuando llego de correr, adiós a la costanera, a esa maravillosa vista de la catedral cuando ya ha anochecido, tendré que despedirme de todos esos bares ya tan nuestros, de la plaza España, de la plaza mina, incluso de la universidad que me acogió durante cinco días.
Pero me sigue doliendo más despedirme de esa música que inunda caracol, aquella que escuchas cuando vas subiendo hacia la terraza, Gigi a la guitarra, Cangrejo a la voz, berná al violín... "esto no esta ensayado" pero siempre sale perfecto. Y la música te transporta. Digo adiós a perderme por las calles de Cadiz que son un laberinto elaborado para hacer perder a la gente, al cine donde vi super 8 y me llevo de vuelta a la niñez, la calle Columena, la de las tiendas, donde me compre aquel disfraz que me tenia que servir para después. El mercado lleno de gente... el puesto donde me compre mi primer vestido acompañada de La mari, (buen dia aquel de “maris”) , extrañare a la señora entrañable de la plaza de las flores, aquella que me vende los claveles y siempre me dice “niña, llevate mejor estas”, -es tan mi abuela Carmela-; voy a extrañar el bar de la favorita con aquellas maravillosas albóndigas de espinacas y esos ojos observándome.... y todos esos días en el puerto... y san fernando...
Solo digo adiós de manera pasajera, digo adiós a esta etapa porque Cadiz, caracol y piratas siempre serán un hasta luego. Así que chicos, hasta pronto y espero volver a veros, a Bernat el eterno viajero, a Gigi y toñi, a cangrejillo, Matito, Mari, Ivan, Nachapop, kelly, a mis Italianos Giulia y Simone, Nick, Ini, Aitor... y a Mi Adri y Javi que los quiero con locura.
Sin duda es lo mejor que has escrito, o que te haya leído yó. Has hecho que suene triste y alegre a la misma vez, melancólico y esperanzador, con luz y oscuro, duro y tierno.....
ResponderEliminarSigue escribiendo y viviendo cómo lo haces: con todos los sentidos.